Que bello es verte en el silencio
Que a la distancia se percibe
Como un camino lleno de letras,
Que formasen este sendero.
Y es el silencio una fantasía,
Que hace con mi imaginación
Un mundo de historias,
A veces vivídas en un solo día.
La fantasía del silencio,
Me deja por un instante
Mirar a través de tus ojos,
Y me lleva a soñar contigo.
En silencio observo con atención
Tu dedicación y tu pasión
Por todo aquello que haces,
Tan perfecta, bella creación.
Sin hacer ruido, te miro,
Veo como haces tu magia,
Transformas todo a tu alrededor
Con esa alegría que contagias.
Y así te miro en silencio,
Te admiro atento y callado
Mientras iluminas mi corazón,
Y me dejas totalmente enamorado.
Que bello es admirarte,
En un silencio abierto
A un corazón errante
Que se llena y muere por amarte.
No sé qué me lleva a escribir,
no sé qué es lo que me llena.
Solo sé que le debo esto a quien me da,
y si es Él quien me ordena,
diré que soy su siervo que lo ama
y que indigno me siento de ser su oveja.
Hoy estoy aquí, frente al monitor,
no sé qué más dar a mi prójimo,
he tratado de seguir, con fervor,
dando algo de lo mucho que recibo.
Es la gracia divina que jamás me abandona,
es el don de ser un hijo de Dios.
¿Por qué la gente se espanta y cuestiona?
¿Por qué tememos ser llamados hijos de Dios?
¿No fuimos hechos acaso a su semejanza?
¿Es posible que nuestro temor al pecado sea más
que la fortaleza refugiada en el seno del Señor?
No sé si está bien o mal,
solo digo y hago lo que dicta mi corazón.
Muchos me consideran raro,
me ven diferente, casi especial.
Pero nada mas lejano de la verdad,
Tan solo es mi confianza en la sinceridad.
Cada quien tiene un lugar en este universo,
un sitio predestinado en este concierto.
Como si se tratase de una luneta numerada,
nadie más ocupa nuestro puesto,
porque somos hijos únicos de Dios,
cada quien, único, individual y predilecto.
¿Por qué la gente se empeña en verme distinto
cuando no hago más que lo que dicta el amor?
Yo no soy para nada especial,
gente como Juan Pablo II, la Madre Teresa,
y los santos de la iglesia en una lista sin final,
fueron hombres de Dios, emisarios de la paz.
Yo soy solo yo,
un hombre que ha aprendido a ver,
más allá de mis ojos, escuchar,
más allá del sonido a percibir.
Las alabanzas a Dios son eternas,
los coros que resuenan no tienen fin.
El mundo se ha hundido en desesperación,
ya no escucha lo que Dios dice,
Él se preocupa por nosotros con devoción,
y no somos capaces de escuchar su voz.
Si pudiéramos entenderlo,
toda guerra, odio y enemistad,
sería cosa del pasado, no un simple anhelo.
¿Quién mejor que el Creador y su Hijo,
embajador de paz y salvador por amor,
para mostrarnos el sendero de misericordia,
y guiarnos con seguridad al paraíso?
Si tomáramos tiempo para oír
la tranquilidad de un bosque,
el temple de un océano bravío,
la paciencia de las estrellas mirar
y la serenidad del cielo con su manto.
Entenderíamos que la solución
siempre está frente a nosotros,
en el lienzo del Señor.
Si tú sufres, Él lo comprende,
y al ver tu sufrimiento, como el pintor
plasma en su lienzo cada tormento,
tempestad, crisis y toda guerra personal.
Al terminar su obra con todo detalle,
rompe ese lienzo, te libera de tus ataduras,
te muestra la salida de ese callejón.
Pero somos testarudos,
encerrados en nuestra autocompasión,
no queremos mirar fuera del pozo,
esforzarnos por alzar la mano,
y ver que la lluvia ha cesado.
Esperamos milagros, cegados,
cuando los tenemos ante nuestros ojos.
¿Qué mayor milagro que la vida misma?
¿Qué mayor milagro que sentir
el dolor y la alegría de un ser amado?
¿Qué mayor milagro que existir,
observar, oler, escuchar?
Somos tan obsesionados con la desesperanza
que perdemos el asombro y el milagro,
no sabemos distinguir entre
el milagro y la tecnología.
Solo les vengo a recordar a aquellos neo super hombres, carismáticos, estoicos y apasionados del 50-50, hiper sensibles con mas sentimientos que testosterona; que ser hombre se identifica con un solo fin y es invariable aún cuando queramos la comodidad de compartir sacrificios que no le corresponden a la pareja. Un hombre provee, la mujer administra; un hombre toma decisiones, la mujer lo apoya. Y no, no es machismo, es ley de vida que viene funcionando desde hace miles de años. Y si no me creen, solo preguntense ¿dónde están actualmente las amazonas y su ideosincracia?
La mujer tiene el derecho de trabajar, ejercer una profesión y tener un crecimiento personal en cualquier área que le permita esta sociedad y es regido y normatizado por nuestras leyes. (Si, hay igualdad aunque no conveniencias como quisieran algunas personas).
Que la mujer tenga ese derecho y libertad de demostrarse a si misma (no a nadie mas) que puede desarrollarse en el ámbito que ella desee, NO ES UNA INVITACIÓN AL HOMBRE A SER UN MANTENIDO.
La mujer es apoyo del hombre, para cuando hay una crisis, ya sea económica o de salud, ella como su compañera, su esposa y pareja de vida LO APOYE. Pero de ahí a que se haga un fantoche mantenido, argumentando que la nueva moda es mitad y mitad.
El hombre debe proveer su hogar, la mujer independiente y libre, por decisión apoya en ese equipo que son ambos, no es 50-50, sino 100-100. Ella administra y es matriarca de familia. En ella recae la educación de los futuros hombres que si son bien guíados, harán caballeros, respetuosos, responsables y de bien. A las hijas las harán, no princesas, sino reinas. Una reina tiene una responsabilidad, y es la de ver por su gente, buscar el bien común y no solo el personal.
Como hombre responsable, no es posible decirle a tu pareja que se trabaja al 50-50 porque el otro 50 del hombre lo irá a depositar en otras manos... llevar el 50-50 no nos convierte en pareja y mucho menos en esposos; nos convierte en roomies. Y como todo roomie, si no me convienes, es fácil reemplazarte porque no hay compromisos, no hay lealtades, no hay responsabilidades, obligaciones y satisfacciones comunes, solo personales y eso nos vuelve egoístas.
Un hombre que busca comprarse un gusto como un vídeojuego o un iphone, antes que la despensa de su casa, prevenir para la salud de sus hijos y esposa, un hombre que se da gustos personales con los amigos (o amigas) antes que cortejar a su mujer o cumplirle un gusto porque después de todo, "la amamos"; NO ES HOMBRE, es como decían en antaño: Un Zangano que solo se aprovecha de las situacionies (eso si es ser machista).
La mujer siempre admirará a un hombre que se sacrifica por los suyos, los amigos lo honrarán y los desconocidos le respetarán. El hombre que es hombre, tendrá mil pendientes y preocupaciones en su cabeza, pero su corazón y alma siempre estarán en paz, sabiendo que cumple con su labor.
Esto es una opinión PERSONAL, si piensas diferente, adelante, sigue tu camino y que sea el tiempo quien dicte quien ha tenido la razón. No es contra nadie, simplemente es mi personal forma de pensar de como debe ser un hombre: RECTO, RESPONSABLE, RESPETUOSO, TRABAJADOR Y SIEMPRE CONCILIADOR.
"Un hombre provee y lo hace aún cuando no es apreciado... o respetado... o incluso amado... El simplemente lo soporta y lo hace porque es un hombre."
-Serie: The Breakingbad
Tan lejos yo de ti, y tan cerca estás tu de mí. Guardo de ti esa última párticula de tu cuerpo en mi ser. Me aferro a ella como lo mas valioso que hay. Me entregas tu amor sin condición y yo solo soy una espina mas en tu corona, soy parte de la herida que tomaste en la cruz.
¿Qué tal? Buenos días,
hoy sale el sol nuevamente
pero algo hay diferente,
pues en mi pecho hay alegría.
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